El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) protagonizó este viernes una marcha silenciosa desde Plaza Venezuela hasta la sede de la Nunciatura Apostólica en Caracas. La movilización, que incluyó la representación de un viacrucis, tuvo como objetivo entregar un mensaje directo al Vaticano para solicitar su mediación en favor de más de 700 detenidos. La jornada culminó con la recepción de una comisión de familiares por parte de la delegación diplomática de la Iglesia católica.
Andreína Baduel, vocera de la organización y activista, aseveró que, aunque algunos detenidos han sido liberados, el dolor persiste para centenares de familias que aún exigen justicia. Durante la protesta, la hija del fallecido general Raúl Isaías Baduel indicó que el propósito de la acción es renovar la fe y visibilizar que la lucha por los derechos humanos en el país continúa vigente. «No nos rendimos; estamos alzando la voz para que se conozca que todavía hay presos políticos», afirmó.
Asimismo, los representantes de la ONG expresaron su profunda preocupación por el estado físico de los cautivos, denunciando que al menos 40 de ellos se encuentran en situación de salud crítica. Baduel subrayó que muchos de los detenidos, incluido su hermano Josnars Baduel, han sido víctimas de tratos crueles e inhumanos, por lo que urgió a las autoridades eclesiásticas a interceder ante el Estado para garantizar la libertad y el respeto a la integridad de quienes permanecen bajo custodia por motivos políticos.

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