Por Junior Rangel.- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó las presuntas torturas y malos tratos denunciados por los internos del Internado Judicial de Barinas (Injuba) tras un motín y requisa ocurridos el pasado 24 de mayo. Mediante un comunicado oficial, el organismo multilateral detalló reportes sobre golpizas, uso de bombas lacrimógenas y perdigones que habrían dejado al menos un herido, además de maltratos hacia los familiares de los reclusos.
Asimismo, la CIDH alertó sobre las condiciones estructurales del penal, caracterizadas por un hacinamiento cercano al 200%, escasez de agua potable, deficiencias en la alimentación y falta de atención médica. El organismo internacional señaló que, tras los hechos, se ordenó la destitución del director del centro, Elvis Macuare Guerrero, y se anunciaron investigaciones por parte del Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, de las cuales aún no se conocen resultados públicos. De igual forma, la Comisión denunció el traslado presuntamente no voluntario de decenas de reclusos hacia otros recintos penitenciarios del país que también registran problemas de superpoblación.
Ante este escenario, la CIDH exhortó formalmente al Estado venezolano a adoptar medidas urgentes para erradicar estas prácticas, garantizar condiciones de reclusión dignas y reiteró su disposición de realizar una visita técnica sobre el terreno para evaluar la situación de los derechos humanos.

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