CARACAS BAJO LOS ESCOMBROS: SISMO DE MAGNITUD 7.5 SUPERA EL TERROR DEL TERREMOTO CUATRICENTENARIO



BARINAS. R/D/G - La ciudad de Caracas atraviesa una de sus peores tragedias este 24 de junio de 2026, tras ser sacudida por dos potentes eventos sísmicos de magnitudes estimadas en 7.2 y 7.5.  La violencia del movimiento telúrico ha despertado el fantasma del terremoto cuatricentenario de 1967, aunque sobrevivientes aseguran que este nuevo desastre ha sido considerablemente más fuerte y devastador que aquel evento histórico. Hasta el momento, la población permanece en vilo tras haber sentido al menos cuatro réplicas de gran intensidad que mantienen el pánico en las calles.

El impacto en la infraestructura urbana es catastrófico, con reportes confirmados de edificios totalmente destruidos en las zonas de San Bernardino y Los Palos Grandes. Habitantes de San Bernardino describen una situación desgarradora, señalando que la tierra se abrió y que aún hay personas atrapadas bajo los escombros. Los testimonios de quienes se encontraban en pisos altos, como un piso 12, relatan una experiencia de terror absoluto, comparando la oscilación de las estructuras con una "gelatina" siendo sacudida con violencia.

La devastación no se limita al valle de Caracas, ya que informes preliminares indican que las zonas de Maiquetía y el estado Vargas han quedado prácticamente destruidas. La magnitud de la tragedia evoca recuerdos de los edificios San José y Mijagual que colapsaron en décadas pasadas, pero los testigos advierten que el nivel de destrucción actual es mucho más generalizado y profundo. La incertidumbre crece ante la dificultad de obtener imágenes claras en los medios de comunicación, lo que aumenta la angustia de quienes buscan noticias de sus familiares.

El miedo se ha apoderado de los sobrevivientes, quienes reportan estar viviendo un "desastre total" en medio de constantes temblores secundarios. "Estamos asustados, ya van tres réplicas", manifestó una habitante de San Bernardino, reflejando el sentir de una población que ha visto cómo su entorno se desmoronaba en cuestión de segundos. La falta de información oficial fluida y la magnitud del sismo, que algunos tachan de "espantoso y horrible", ha sumido a la capital en un estado de emergencia sin precedentes.

A medida que avanzan las horas, la prioridad se centra en las labores de rescate de las personas que aún permanecen bajo tierra en las zonas de mayor colapso. Con el recuerdo del terremoto de 1967 como único punto de comparación, los caraqueños enfrentan una realidad donde las réplicas de hasta 7.5 de magnitud han terminado por comprometer las estructuras que quedaron en pie. La ciudad permanece en alerta máxima mientras se intenta cuantificar el total de víctimas y daños materiales de esta jornada fatídica.

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