El Trinchete Informativo. La periodista Carmen Rondón, reconocida con el Premio Regional de Periodismo en el año 2000 por su labor de investigación en Barinas, ha alzado su voz ante el reciente regreso de Wilmer Azuaje a Venezuela, denunciando que su recibimiento como "héroe" es un montaje con "claque pagada". Rondón advierte con asombro sobre la falta de memoria del país, señalando que Azuaje no es un líder legítimo, sino un "caballo de Troya" que el chavismo necesita en Barinas para simular una representación opositora que, en realidad, responde a los intereses del sistema oficialista.
El prontuario de Azuaje, según relata la comunicadora, se remonta a sus inicios como jefe de los "cabilleros" de los círculos bolivarianos, encargados de amedrentar y marcar las casas de quienes se oponían al régimen. Tras ser nombrado coordinador del Movimiento Quinta República por Luis Miquilena, Azuaje habría acumulado riqueza mediante el cobro de "vacunas" a empresas y la extorsión en contratos públicos. Su salida del PSUV no se debió a una ruptura ideológica, sino a que sus tropelías, actos de corrupción y episodios de violencia armada contra civiles en salas de cine resultaron tan escandalosos que el propio Chávez decidió expulsarlo.
Rondón denuncia haber sido víctima directa de una feroz persecución judicial y laboral orquestada por Azuaje cuando ella, desde la jefatura de prensa del circuito radial más grande de la región, reveló sus irregularidades. El ahora dirigente político la sometió a demandas por difamación e injuria, y presionó activamente a los medios de comunicación para forzar su renuncia, amenazándolos con el retiro de publicidad oficial y privada si no la despedían. "Fue una persecución terrible", recuerda la periodista, subrayando el uso abusivo del poder judicial que Azuaje ejerció en su contra.
Finalmente, la periodista hace un llamado a la dirigencia opositora actual para que no se dejen engañar por figuras que solo buscan reciclarse tras haber sido desechadas por el chavismo. Rondón enfatiza que "no todo el que pasa por una cárcel ahora es un héroe nacional" y cuestiona la sospechosa libertad con la que Azuaje regresa al país antes que otros líderes perseguidos. Para la comunicadora, este testimonio es un acto necesario frente a quienes pretenden venderse como salvadores mientras ocultan una trayectoria de violencia y enriquecimiento ilícito.

Pero tiene que haber alguien que la secunde o apoye
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