¡SOS EN EL CAMPO BARINÉS! Campesinos de Pedraza denuncian desalojos forzosos y el silencio cómplice de las instituciones.


BARINAS. R/D/G (FIP-0158) Familias campesinas del sector Fundacea, en el municipio Pedraza del estado Barinas, denuncian una grave situación de vulnerabilidad y persecución tras más de una década de producir en tierras que les fueron asignadas por el propio Instituto Nacional de Tierras (INTI). A pesar de contar con acuerdos firmados y haber sido ubicados en el predio hace más de cinco años bajo la gestión de autoridades como Junior Pacheco, los productores de leche, plátano, maíz y yuca hoy enfrentan la amenaza de desalojos forzosos. Los afectados aseguran que el INTI ha incumplido los compromisos de regularización alcanzados el año pasado, dejando a los trabajadores del campo en un limbo legal que pone en riesgo su sustento y la seguridad alimentaria de la zona.

La crisis se agrava ante las graves denuncias de atropellos y agresiones físicas contra niños y ancianos, así como la destrucción de siembras, sin que ninguna autoridad regional tome cartas en el asunto. Voceros de la comunidad, como Francisco Garrido y José Rodríguez, señalan que las puertas de la Fiscalía, los tribunales agrarios y las oficinas de derechos humanos en Barinas permanecen cerradas para ellos, negándoles incluso el derecho a interponer denuncias formales. Esta omisión institucional ha dejado a las familias a merced de acciones violentas, generando un clima de zozobra ante el temor de que la conflictividad escale a términos lamentables por la falta de protección del Estado.

Ante la ausencia de respuestas oficiales, los campesinos de Pedraza hacen una denuncia pública nacional y responsabilizan a los organismos competentes por cualquier daño a la integridad física de los habitantes del predio. Exigen que el INTI y las instituciones judiciales de Barinas cumplan con las leyes que amparan al sector productor y pongan fin al hostigamiento que sufren. "Queremos respuesta para que el día de mañana no vaya a llegar a otros términos", advierten los afectados, quienes mantienen su disposición al diálogo pero demandan de manera urgente que se respete su derecho al trabajo y a la vida en el campo.

Fuente Neptali Querales.



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