Se apaga una voz emblemática de la radio barinesa con el sensible fallecimiento de Helvi Figuera, «El Currucucho»


BARINAS. — El gremio de la radiodifusión, la comunicación y la música popular en el estado Barinas viste de luto tras conocerse el sensible fallecimiento de Helvi Figuera, cariñosamente conocido en las ondas hertzianas como «El Currucucho» y «El Rey de las Currucuchitas».

Aunque la noticia fue confirmada a la opinión pública a través de canales gremiales y de varios colegas comunicadores ,aún se desconocen los detalles precisos sobre el lugar de sus honras fúnebres y su posterior siembra. No obstante, la trascendencia de su legado hace imperiosa la necesidad de rendirle un homenaje público y sincero a quien en vida fue una de las voces más queridas y alegres de la región.

El destacado locutor y comunicador Ricardo Díaz Gómez, conocido popularmente como «El del Guarapo Caliente» y «El Guarapero Mayor de la música tropical bailable y el merengue campesino», expresó sus más profundas condolencias y dolor ante la partida física de su estimado colega.

«Lamentablemente nos toca despedir a un grande. Se apaga una voz que durante décadas alegró incontables hogares en Barinas. Figuera no solo fue un profesional brillante, sino un verdadero apasionado de la radio, con un intelecto y un dominio único de los medios de comunicación. Nos deja un hombre 100 % jocoso, dueño de una chispa y una creatividad inigualables», manifestó Ricardo Díaz Gómez.

Un pionero de la cultura popular y el merengue campesino. A pesar de no haber nacido en tierras barinesas, Helvi Figuera adoptó al llano como su hogar y la entidad lo acogió con el mismo cariño. Hace casi tres décadas, convirtió a la ciudad de Barinas en el epicentro del merengue campesino, al fundar un programa radial pionero que se transformó en patrimonio musical y emocional de la colectividad "Las Currucuchitas".

Su labor fue fundamental para enaltecer y proyectar la música de los Andes venezolanos en el llano, logrando conectar de manera entrañable con la audiencia barinesa a través de su estilo auténtico y carismático.

Aunque hoy la distancia o la falta de precisión sobre sus actos exequiales impidan el acompañamiento en cuerpo presente, la comunidad de locutores y el pueblo barinés le otorgan el más cálido adiós desde el corazón.

¡Hasta siempre, Helvi Figuera, «El Currucucho»! Tu voz y tu alegría se quedan para siempre en el aire de Barinas.


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